Toffees

Son galletitas toffee y prefiero que compruebes en persona, ¡lo bestialmente buenas que están! Además en estos tiempos de crisis, podrían ser un regalo estupendo para presupuestos escasos. Si las guardas en una lata bonita, con una capa de papel de seda en el fondo, quedarás divinamente.

 ¿Tomas nota de los ingredientes?

 175 gr de mantequilla blanda (sácala del frigo un par de horas antes)

1 huevo

125 gr de azúcar moreno

2 cucharaditas de azúcar vainillado

200 gr de harina

1 pizca de sal

450 gr de leche condensada

100 gr de anacardos salados

 

Elaboración:

 Precalienta el horno a 180 ºC (arriba y abajo).

 Echa en un bol la mantequilla y bátela hasta que tenga la textura de una pomada.

Añade el huevo, 80 gr de azúcar y una cucharadita de azúcar vainillado. Mezcla bien.

Agregar la harina y mezclar hasta conseguir una masa homogénea.

 

Coge una bandeja de horno que tenga borde (22 x 22 cm). Si tu bandeja es mas grande “acórtala” con ayuda de papel albal, formando una especie de “muro” a modo de tope.

Coloca papel de hornear en la bandeja y echa la masa alisando la superficie.

Hornear a altura media de 20 a 25 minutos.

 

Mientras tanto echa en un cazo el resto de la mantequilla, el azúcar, el azúcar vainillado, una pizca de sal y la leche condensada. Lleva a ebullición sin dejar de remover. Debe cocer durante unos 5 min. aprox.

Pica los anacardos e incorpóralos a la crema removiéndolo todo bien.

Echa la mezcla sobre el bizcocho de tal forma que quede bien repartido y continúa horneándolo durante 12/15 minutos.

Una vez finalizado el horneado, dejar enfriar y parte en cuadraditos los tofees.

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Muffins de crema de leche

Estos muffins se hacen en un periquete y están “mú güenos”. Son lo más parecido a las clásicas magdalenas, pero en su versión 2.0

Necesitas un molde para muffins de 12 ó 2 moldes de 6. Y sí, el molde es importante, porque si sólo usas los papelitos para magdalenas, la masa se desparramará, el horno se quedará echo un asco y no volverás a entrar en mi blog “más nunca”. ¡Así que la que avisa no es traidora!

Dicho lo cual, toma nota y vete al súper de tu confianza que esto es lo que necesitarás:

175 gr de mantequilla (blanda, que no derretida. Sácala 1,5 hrs antes del frigo)

2 huevos

150 gr de azúcar

1 sobrecito de azúcar vainillado (como los del Lidl y si no 1,5 cucharaditas del que tengas)

100 gr de crema de leche*

200 gr de harina

½ sobrecito de levadura en polvo

24 papelitos para magdalenas

 

Al lío:

 

En un bol mezcla la mantequilla con los huevos, el azúcar común y el vainillado. Dale a las varillas a velocidad media y ve subiendo. Incorpora la crema de leche.

 

En otro bol mezcla la harina con la levadura en polvo. Pillas un colador fino, lo colocas sobre el primer bol (el de la mantequilla & company) y añades la harina a través de colador. Y no, no es por ensuciar más cacharros, si no porque la harina colada aporta mayor esponjosidad a las magdalenas. Ea, dale otra vez a las varillas hasta que quede todo bien mezclado.

 

Agarra el molde de muffins, reparte los papelitos para magdalenas de 2 en 2 (uno dentro de otro) en los huecos correspondientes. Vale, sé que estamos en crisis, pero esto le dará mayor estabilidad a tus muffins. Te queda “ná” y menos, tan sólo repartir la masa con una cuchara.

 

Mete los muffins en el horno (precalentado a 180 grados, arriba y abajo, altura media) y los horneas durante 20 min. aprox. Como cada horno es de su madre y de su padre, vigila los muffins. Haz la prueba del palillo. Si pinchas en el centro y sale limpio es que están listos.

 

Ahora ya te los puedes tomar con un “relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor” o en el salón de tu casa, Esto en homenaje a las no-Olimpiadas 😉

*En la receta original el ingrediente es "Schmand" palabrejo alemán que hace alusión a nata agria. Suena así-así, pero es un 
tipo de nata que se utiliza bastante en Centroeuropa y al norte también. Si vives en Madrid o cualquier otra gran ciudad (o lugar
turístico) lo podrás encontrar en la sección gourmet de El Corte Inglés o en Carrefour (no en todos). Como aún así no es
fácil de encontrar y (a en mi humilde opinión) es carísimo, puedes sustituirlo perfectamente por "creme fraiche" de la marca
President o por la nata fresca de Mercadona. También te viene de lujo la "creme legere" de Leclerc. De hecho es prácticamente
"Schmand". Lo que pasa es que las tarrinas son de 500 gr, para mi gusto, demasiado grandes. Y ya que estoy: animo a los señores
de Lidl a incluir en su gama de productos el "Schmand" ya que en Alemania sí lo tienen y está tirado de precio. Y de paso, el resto
de productos de respostería, que aquí algunas las venden a precio de oro. ¡Hala! Ya me he quedado a gusto ;-)

Azúcar vainillado

Puedes tener tu propio azúcar vainillado siempre disponible, si en el centro de un tarro de azúcar (aprox. 500 gr) colocas una vaina de vainilla abierta por la mitad. Dale vueltas al tarro durante unos 3 días, para que el aroma impregne todo el contenido. A partir de entonces ya estará lista para ser utilizada. Es más barato que comprar los tarros pequeños que te venden en el súper y de mejor calidad, porque a saber si realmente llevan vainilla auténtica o aromas artificiales….

Placa de almendras resucita-muertos

Este bizcocho se solía servir en las meriendas que se celebraban después de los entierros, en el norte de Alemania. Evidentemente no es necesario esperar a un acontecimiento tan luctuoso para poder hincarle el diente a este estupendo pastel. ¡Estaría bonito!

La receta es para una placa de horno y necesitarás hacerte con estos ingredientes. Empezamos por el bizcocho:

1 brick pequeño (200 ml) de nata líquida (¡Conserva el brick! Lo vas a necesitar para medir otros ingredientes)

1 brick de azúcar

4 huevos

1 sobre de azúcar vainillado (de los del Lidl y si no 1,5 cucharaditas del que tengas)

1 limón  (zumo y ralladura)

2 bricks de harina

1 sobrecito  de levadura en polvo

Ingredientes para la cobertura de almendras:

1 brick de azúcar

1 sobre de azúcar vainillado (Lidl o del tuyo, 1,5 cucharaditas)

125 gr de mantequilla (mi preferida es Kerrygold o la orgánica de Vrai. Naturalmente puedes usar la que prefieras, pero a mi juicio ambas tienen un sabor incomparable)

4 cucharadas soperas de leche

200 gr de almendras fileteadas

Mantequilla para engrasar la placa

Preparación:

Mezcla todos los ingredientes para el bizcocho en un bol, hasta conseguir una pasta homogénea. Recuerda lavar el brick de la nata una vez incorporada a la masa. Úsalo para medir otros ingredientes como la harina o el azúcar.

Engrasa la placa con un poco de mantequilla. 10 minutos antes, precalienta el horno a 200 grados (arriba y abajo). Hornea durante 10 minutos.

Coge un cazo y echa todos los ingredientes (menos las almendras) para la cobertura y ponlo a fuego medio. Cuando se haya derretido la mantequilla y el azúcar esté disuelto, incorpora las almendras. Mezcla bien. Deja que se enfría un poquito la masa.

Cuando hayan transcurrido los 10 minutos de cocción del bizcocho, esparce la masa de almendras sobre el bolo y extiéndela bien sobre toda la superficie. Termina de hornear durante unos 12 – 15 minutos. Haz la prueba del palillo y si sale limpio, ya sabes: ¡listo para comer! ¡No te engaño: esto levanta incluso a los muertos!

 

 

Muffins de almendras y zanahorias

Has leído bien: za-na-ho-rias Te aseguro que estos muffins son fáciles de hacer y están de rechupete.
Esta receta es para un molde de 6 muffins y lleva los siguientes ingredientes:

100 gr. de zanahorias ralladas/picadas
125 gr. de mantequilla blanda (¡que no derretida!)
50 gr. de azúcar blanco
50 gr. de azúcar moreno (si no tienes, pues 100 gr. del blanco)
2 sobres de Sigue leyendo